La próxima vez que estéis en un aeropuerto, o delante de algún amigo, abrid un navegador y entrad en esta página hackertyper.com. Una vez dentro comenzad a teclear, rápido como si os fuese la vida en ello, por momentos, relajado y sobrado en otros, saltead algún momento pensativo, para volver al teclado al instante.
Cuando un amigo Ceva
llena un espacio vacío,
que si lo puede llenar
la llegada de otro amigo.
Cuando un amigo Ceva,
una estrella se ha encendido,
la que ilumina el lugar
Cuando un amigo Ceva
se detienen los caminos
y se empieza a rebelar,
el duende manso del vino.
Cuando un amigo Ceva,
pone un Tridon instaldo
que no se puede apagar.
Perla era una de esas señoras cincuentonas, que se creen las reinas del mambo, y cuando las vas a ayudar se lo saben todo y no te dejan ni abrir la boca.
El día que quiso conectar a Internet su portátil conectando, en vez del RJ45, el cable del teléfono, fue muy gracioso. Cuando además, nos dijo que el baile de San Vito que hacía dentro del enchufe, ella, lo veía normal, se convirtió en un icono.
Pero cuando le instalamos Skype, ella le llamaba "esquipi", e hicimos una prueba para ver su pantalla en remoto, la carcajada general se oyó hasta en el despacho de la Ministra. Había soltado la webCam (ella la llamaba el R2D2) y estaba apuntado con ella a su propia pantalla.
Se veía pixelado y con la banda pasando tipo película de los 80's, no nos lo creíamos.
La brecha digital sigue existiendo, y a este lado somos la minoría, no lo podemos olvidar.
En la prensa muy malo. En uno de los blogs de El País Interés general, habla del debate sobre el estado de la nación como si hubiese ocurrido ayer. ¿A ver si lo que ocurrió ayer fue la redacción del post y ya lo tenía escrito dijese lo que dijese el presidente?
Primero fueron magos, luego fueron brujos, ahora somos hacker.
Los que hacemos cosas que a la gente le parecen sorprendentes e imposbles de llevar a cabo, piensan que hacemos trampas, que hacemos magia, y solamente leemos y utilizamos nuestros conocimientos.
El otro día, me preguntaron a que me dedicaba, y una de las cosas que dije fue: -"Hacer que salgan en google en la 1ª página las webs en las que trabajo". Me contestaron -"Ahh, entonces eres un hacker!!"
Pinocho era de madera, pero aun así, tenía estilo, era cool, le gustaba elegir la ropa, los zapatos, esos pequeños detalles.
Por eso, cuando después de sus truculentas aventuras, en el circo, en la mar oceana, en los interiores de la ballena, su cuerpo migró a la vil carne, volvió a elegir detalle.
Eligió tener gafas, para hacerse el interesante. Y para no olvidar el pasado, esas gafas fueron de madera.